Durante la primera reunión de alto nivel entre el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio y el canciller de Venezuela, Oliver Blanco se discutieron los avances de la Mesa de Diálogo Nacional y ambos países ratificaron la disposición de seguir construyendo espacios de entendimiento.
De acuerdo al comunicado del Departamento de Estados tras la reunión que tuvo lugar la mañana de este lunes, Rubio reafirmó el plan de tres fases que la administración Trump diseñó para Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero, y que contempla una nueva etapa de cooperación entre ambas naciones.
«Estabilización, recuperación económica y reconciliación política, y transición democrática», detalló el texto en la página web del departamento.
Asimismo, enfatizó que hablaron sobre los avances en las «conversaciones de reconciliación» lideradas por venezolanos en la Mesa de Diálogo Nacional entre la AN electa en 2015 y el Parlamento que preside Jorge Rodríguez.
«Incluidas las reformas institucionales que sientan las bases para elecciones libres, justas y creíbles», puntualizó sin referir a una fecha para el proceso.
Otro punto importante, fue el exhorto de Rubio sobre que continúe la liberación de los presos políticos que siguen tras las rejas en Venezuela que, según la ONG Foro Penal, superan los 300.
Secretario Bessent promete apoyo para reactivar la economía
Por su parte, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, quien también participó de la reunión, destacó que felicitó a Blanco por su reciente nombramiento; y compartió «discutimos los desarrollos en Venezuela y el enfoque del plan de tres fases», confirmó.
Subrayó que la Administración Trump «está comprometida a apoyar la recuperación económica de Venezuela, revitalizar sectores críticos, impulsar la producción energética y reconectar su sector financiero para restaurar la confianza, atraer inversión y sentar las bases para un futuro más próspero».

