«Hoy día nos cuesta reconocer cuál es la noticia cierta y cuál es la falsa o fabricada. Quién dice la verdad o quién miente». Las Fake news, por Lenin Valero

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    Son noticias engañosas, falsas, que se replican miles de veces en cuestión de segundos por internet, por las redes sociales y otras nuevas tecnologías de comunicación e información, las cuales han provocado un peligroso círculo de desinformación en el mundo. Hoy día nos cuesta reconocer cuál es la noticia cierta y cuál es la falsa o fabricada. Quién dice la verdad o quién miente. Los estudiosos de la comunicación plantean con preocupación el problema de las fake news, pero la verdad es que estas noticias engañosas siempre han existido y en el mundo contemporáneo el mayor exponente y más temido en esta materia fue Joseph Goebbels, ministro de propaganda del dictador, Adolfo Hitler.

    Entretanto, el periodismo busca mantener la verdad con objetividad sobre la realidad de los hechos y ha mantenido su credibilidad hasta el día de hoy, pero el mundo moderno tomó el camino de la cibernética, basada en la retroalimentación de la comunicación (feedback), que por cierto, la falta de este feedback, era una de las críticas que se hacía el propio periodismo en las academias hace 50 años: no había una retroalimentación en el mensaje, el periodismo no recibía del receptor respuesta del mensaje que le enviaba. No había feedback. Esto inquietaba al periodismo. Ahora existe el feedback, todo el mundo opina, pero estamos opinando bajo una premisa falsa, aceptamos como verdaderas Las Fake News (las noticias falsas).

    Los periódicos de los países desarrollados de alta credibilidad, a pesar de que económicamente se han visto afectados y disminuidos en su circulación por el auge de las redes sociales y su influencia comunicacional, hacen esfuerzos por reivindicar la labor del periodismo para afrontar los desórdenes informativos que se registran en la comunicación mundial. El trabajo no es fácil, porque las redes sociales se han convertido en un campo fértil para la creación de granjas Trolls (ejército de manipuladores mercenarios (pagados) que controlan la narrativa, fragmentan la opinión pública e impone su versión de los hechos siguiendo agendas políticas). En algunos países de América latina se conocen como los Net Centers y su objetivo es cambiar la percepción de quien lee un post u opinión en las redes sociales.

    El periodismo también ha enfrentado duras críticas, centradas en su estructura unidireccional. Intelectuales y técnicos de la comunicación señalaban en los años 70, antes de la llegada de Internet y la telefonía móvil, que la falta de un mecanismo de retroalimentación real (feedback) convertía a los medios de comunicación en herramientas de control ideológico y trataban al público como un receptor inerte, sin capacidad de respuesta. Para corregir ese vacío comunicacional, ese silencio por falta de respuesta, el periodismo afianzó su trabajo en la investigación y seguimiento de la noticia, forzando la búsqueda de la verdad verdadera. Su labor elevó la credibilidad del periodismo. Pero ahora ya el periodismo no es el único generador de información. Esta se ha desmonopolizado a favor de internautas, blogueros y hasta de ciudadanos que pasaban por el sitio de los acontecimientos con un teléfono con cámara en mano. La realidad es otra. La desinformación ha erosionado la confianza del público en el mensaje comunicacional.

    No hay duda de que el Internet y las redes sociales le abrieron una autopista a la comunicación, facilitaron nuevas formas de aprendizaje y de acceso al conocimiento y le permitieron a las personas compartir la información desde cualquier parte del mundo. Se posesionaron como la revolución de la comunicación, facilitando el trabajo remoto y el envío inmediato del mensaje, pero los riesgos de su mal uso las han convertido en caldo de cultivo para la proliferación de mensajes falsos, mentiras e inexactitudes intencionalmente confeccionadas como realidad aparente. Su acción, su mal uso con personajes que no asumen responsabilidad y actúan bajo la sombra oscura de dictaduras y corrientes ideológicas extremistas, es una grave amenaza para la libertad, para los pueblos libres y para la paz mundial, porque ha creado una polarización de la sociedad, una radicalización en las ideas y un odio que alimenta a los extremistas, tanto de derecha como de izquierda. Por lo tanto, se hace urgente corregir, legislar y regularizar su funcionamiento, o de lo contrario, el odio en base a las Fake News se impondrá en el mundo, tal como se observa.

    Lenin Valero

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