Durante las últimas horas, el destituido expresidente de Paraguay, Santiago Peña fue trasladado desde su residencia en el barrio Santísima Trinidad de Asunción hacia la sede del Regimiento Escolta Presidencial (REP), en medio de un tenso operativo de seguridad.
Según reportes de agencias, Peña permanecerá recluido en el marco de la investigación judicial por el colapso del Ueno Bank.
El traslado y la evacuación de su domicilio estuvo marcada por violentos disturbios por parte de afectos al político, por lo que agentes de la Policía Nacional debieron desplegar un cordón de seguridad.
La detención ocurrió horas después de que el Senado aprobó por unanimidad la detención bajo el cargo de «mal desempeño de sus funciones».
Entretanto, el nuevo presidente de Paraguay, Pedro Alliana anunció este viernes tras jurar al cargo después de la destitución de Santiago Peña, que los afectados por el «descalabro financiero» como consecuencia del cierre de Ueno Bank «serán compensados plenamente».
«Lo que vengo a prometer es concreto: los compatriotas que hoy atraviesan un momento difícil a consecuencia del descalabro financiero serán compensados plenamente. No los vamos a dejar solos», anunció Alliana en su primer mensaje al país, poco después de que en una sesión extraordinaria el presidente del Congreso, el oficialista Basilio Núñez, le impusiera la banda y el bastón de mando presidencial.

