El doctor en Ciencias Sociales Periodista e internacionalista Luis Daniel Álvarez explicó las implicaciones para la política venezolana que derivan del triunfo electoral de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, lo que le mantiene en el poder para un cuarto mandato. Destacó la capacidad del mandatario que venció a Flávio Bolsonaro para «hablar con el Gobierno y la oposición venezolana, gracias a su actitud diplomática».
El presidente de Brasil, Lula da Silva venció al senador Flávio Bolsonaro con más del 51,7% de los votos válidos; pese a que Bolsonaro anunció que pediría la anulación de las elecciones por la medida judicial que ordenó la extensión de dos horas de la votación.
En contacto telefónico con El Político, Álvarez sostuvo que Brasil jugará un factor determinante en el diálogo que se desarrolla en Venezuela, entre la AN electa en 2015 y el Parlamento que preside Jorge Rodríguez, con el impulso de la Administración de Donald Trump, proceso que está enmarcado en el plan de las tres fases para la transición, tras los hechos del 3 de enero.
«Lula buscará que haya entendimiento, que es a lo que ha jugado de forma constante y eso lo mantendrá. Lula tiene una gran ventaja, Lula es una persona que puede reunirse con los cubanos, pero también puede entenderse con el gobierno estadounidense, puede entenderse con el gobierno ruso, le llega a China. Entonces lo que vamos a ver es a un Lula ejerciendo una labor de liderazgo para tratar de poner a Brasil como una opción a considerar en cualquiera de las alternativas que se presenten para el tema venezolano».
«Creo que vamos a ver a un Lula apostando por esa capacidad de entendimiento, por ese margen de maniobra, por esa posibilidad de querer ubicar a Brasil como un interlocutor. Reitero que tiene contactos con sectores de la oposición, puede conversar con el gobierno, tiene una actitud diplomática también marcada», insistió.
¿Qué deberá hacer Lula en este cuarto mandato?
Además de su cuarto mandato, la remontada del presidente de Brasil frente a su rival de derecha, Flávio Bolsonaro, dejó otro récord. Desde el regreso de la democracia a Brasil, en 1985, ningún presidente había logrado revertir un resultado adverso en la primera vuelta. El mandatario y candidato del Partido de los Trabajadores sumó en estas tres semanas que separan las dos rondas electorales más de 10 millones de votos mientras que su rival apenas logró añadir 3,6 millones, suscribe un reporte especial de CNN en español.
Sobre cuál es el mayor reto que tiene a sus 80 años, Luis Daniel Álvarez precisó que lo primero será atender primero el tema de la convivencia con su propio gabinete.
«Tendrá que hacer un gobierno de unidad en el sentido de mantener a distintos actores que fueron los que le permitieron ganar la presidencia. Otro factor será buscar un cambio. El sector de Bolsonaro irónicamente se dio un cambio, pero se dio un cambio porque las circunstancias obligaron a que ese cambio se concretara porque el expresidente Bolsonaro no pudo participar y eso forzó a un cambio generacional. En el sector de Lula no, la alternativa no debe ser tampoco Geraldo Alckmin el vicepresidente, aunque es un hombre muy preparado, es un hombre con un perfil interesante, es de la misma generación de Lula, un detalle con eso».
«Ellos se enfrentaron en 2006 y 20 años después comparten fórmula, o sea es la misma gente en la realidad política brasileña. Entonces, ¿a qué le tiene que apostar Lula? A un cambio generacional, a una revisión de los elementos y además de eso a tratar de alguna manera de manejar un país que está totalmente polarizado».
¿De qué manera el triunfo electoral de Lula da Silva altera el equilibrio de poder político en América del Sur?
No afecta mucho porque Lula ya estaba gobernando y Lula uno puede a lo mejor hay quienes se ven tentados a colocarlo en un espectro de la izquierda fuerte, a mí esos términos izquierdas y derechas no me gustan, lo hemos hablado en otras ocasiones.
Lula más bien es un hombre de un perfil prácticamente autónomo y una voz que puede hablar con los distintos actores no solo de la región sino del mundo. No veo que se altere el equilibrio al punto de que ya Keiko Fujimori, Abelardo de la Espriella, José Antonio Cas lo han lo han reconocido y lo han felicitado como ganador, entonces yo veo que no se rompe ningún tipo de realidad brasileña sino se mantiene todo como se venía dando.

