El director del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello (Cepyg UCAB), el psicólogo Ángel Oropeza expuso este domingo que, las presidenciales en Venezuela no dependen solo de la «voluntad política» que pueda tener el Gobierno o la oposición, sino de lo que determine Estados Unidos.
«La gente pide elecciones presidenciales porque el poder real reside en Miraflores. Cuando la ciudadanía reclama presidenciales —más allá de alcaldías o concejalías— lo hace sabiendo que, a fin de cuentas, el poder central suele imponer figuras como los protectores para anular a las autoridades locales elegidas. Seis meses serían suficientes para unas elecciones, pero las condiciones técnicas deben ir acompañadas de un acuerdo político para que el voto sea eficaz. No se trata únicamente de la voluntad política del gobierno o de la oposición, sino también del dueño de la fiesta que está fuera de Venezuela», declaró en entrevista con Margarita Oropeza en Venevisión.
Sobre el diálogo entre la AN electa en 2015 y el Parlamento que preside Jorge Rodríguez, dijo que es positivo, el solo hecho de que ambos sectores se hayan sentado a conversar. «Pero, la gente demanda mayor celeridad y premura. Seguirle pidiendo paciencia al pueblo es criminal; se trata de una población que ha sufrido mucho y tiene todo el derecho del mundo a exigir resultados».
Oropeza resaltó que reconoce que se trata de un proceso difícil y lento por el rol que desempeña la administración de Donald Trump.
«No es una negociación exclusiva con el gobierno de los Rodríguez, sino que también involucra a Estados Unidos. La lentitud no puede ser un lujo del sector opositor, sino una consecuencia de que quien manda a ambos bandos a sentarse responde a intereses más económicos que políticos. Quizás parte de la lentitud que la gente le reclama a la mesa tenga que ver con la intencionalidad de que el proceso avance con calma porque el «dueño del circo» enfrenta elecciones importantes en pocas semanas y está más preocupado por su audiencia electoral. Necesita vender a Venezuela como un caso exitoso de política exterior donde «todo va muy bien» y la gente «baila en las calles», un concepto clave para proyectar calma política de cara a sus propias elecciones».
Sobre una eventual reunión entre Delcy Rodríguez y María Corina Machado
Al ser consultado sobre la posibilidad de que la presidenta encargada y la líder de Vente Venezuela, María Corina Machado se sienten a negociar; estimó que esto sería posible si Trump lo propone.
«La política es diálogo, no imposición. Si en el pasado figuras enfrentadas en guerras encarnizadas lograron sentarse, conversar y darse la mano, cabe preguntarse si los actuales liderazgos no podrían hacer lo mismo por el país. Si Trump lo propone, probablemente se logre: Delcy hace lo que Trump le indique, y María Corina no tendría ningún problema en hablar sobre cómo instrumentar el cambio. El país está por delante».

