Amnistía general y apertura política preceden al levantamiento de sanciones
La vicepresidenta nacional del MAS, María Verdeal, condenó con firmeza los hechos ocurridos recientemente en Madrid durante un acto con ciudadanos venezolanos, donde se lanzaron expresiones ofensivas contra la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, un episodio que ha provocado rechazo en distintos sectores políticos por el uso de consignas discriminatorias y deshumanizantes.
La dirigente calificó lo sucedido como “inaceptable” y alertó que este tipo de prácticas profundiza la degradación del debate político. “Así como repudiamos lo ocurrido en Madrid, también cuestionamos las descalificaciones que durante años se han impuesto en Venezuela contra quienes piensan distinto”, afirmó.
Verdeal fue enfática al exigir el cese del lenguaje de odio en la política y llamó a recuperar el respeto como norma.
“Los venezolanos no podemos seguir normalizando la agresión. Justificar estos hechos porque antes ocurrieron es perpetuar el mismo modelo que se dice combatir”, advirtió.
En ese contexto, Verdeal abordó el tema de las sanciones internacionales y ratificó la posición del MAS en contra de estas medidas. Aseguró que lejos de generar cambios políticos, han golpeado directamente a la población y le han servido de excusa al gobierno para evadir responsabilidades. “Las sanciones no han resuelto la crisis política y sí han agravado las condiciones de vida, convirtiéndose en un argumento para justificar la inacción oficial”, sostuvo.
Recalcó que no pueden seguir utilizándose para explicar la ausencia de mejoras en salarios, pensiones y servicios básicos. Sin embargo, señaló que exigir su levantamiento sin compromisos concretos es insuficiente.
“No basta con pedir que se eliminen. El país necesita señales reales, verificables, que impliquen apertura democrática y cambios institucionales”, subrayó.
En esa línea, planteó la necesidad de restablecer relaciones con organismos internacionales, recuperar recursos financieros y avanzar hacia una reinserción del sistema bancario en el ámbito global como parte de una estrategia para reactivar la economía.
Verdeal también trajo a colación el tema de los presos políticos, al considerarlo un punto clave para cualquier proceso de normalización. Reiteró que la aplicación de la Ley de Amnistía no puede quedarse en un punto muerto.
“No habrá institucionalidad mientras existan presos por razones políticas. Se requieren garantías plenas y libertad para quienes no están incursos en delitos graves”, remarcó.
Finalmente, la dirigente llamó la atención sobre las inhabilitaciones políticas y exigió condiciones reales para el ejercicio democrático. “Venezuela necesita un cambio profundo, pero no para sustituir un modelo excluyente por otro. El país demanda respeto, convivencia y reglas claras para todos”.


