Eduardo Fernández – 03-08-2026.
Vuelvo otra vez con la famosa pregunta de Lenin: ¿Qué hacer?
Lo que tenemos que hacer es muy sencillo. Por lo menos enunciarlo es sencillo. Tal vez hacerlo resulte un poco más complicado.
No hay cosa más importante ni más urgente que hacer en Venezuela que recomponer la Arquitectura Institucional del país. Si logramos ese objetivo, todo lo demás se nos dará por añadidura.
Debemos reconocer que en los últimos treinta años hemos asistido a un proceso sistemático y deliberado de destrucción y demolición del tejido institucional.
En seguida debemos disponernos a iniciar, en un ambiente de unidad y armonía, la reconstrucción de ese tejido institucional.
Debemos hacer unas elecciones libres y transparentes. Elecciones cuyos resultados sean respetados por todos, por los ganadores y también por los perdedores. Estar dispuestos a ganar, pero también estar dispuestos a reconocer en caso de perder. Y en cualquiera de las dos hipótesis, respetar y acatar los resultados.
Para celebrar esas elecciones, debe elegirse un nuevo Consejo Nacional Electoral. Un CNE integrado por rectores honorables que merezcan el respeto de todos los actores.
También debe elegirse un nuevo Tribunal Supremo de Justicia. Un TSJ integrado por magistrados honorables y competentes que administren justicia con independencia y con autonomía.
Hecho eso, podemos avanzar hacia el cumplimiento de un cronograma electoral. Elecciones presidenciales y de Asamblea Nacional. Elecciones de gobernadores de estado y de consejos legislativos regionales y elecciones de Alcaldes y de concejales.
Hecho eso, debemos proceder a la elección de un nuevo Contralor General y de un nuevo Fiscal General de la República.
Simultáneamente, debemos restablecer la plena vigencia del estado de derecho y el respeto a los derechos humanos. No más presos políticos. No más torturas. No mas exiliados. No más ciudadanos inhabilitados para participar en las elecciones como candidatos o como electores. No más intervenciones arbitrarias en las direcciones de los partidos políticos.
De hacer todo lo dicho, estaríamos dando pasos efectivos en la dirección de reconstruir la arquitectura institucional del país.
Habría que agregar solamente un compromiso adicional: respetar y acatar el resultado de las elecciones.
Eso es todo. Eso es lo que, en mi modesta opinión, tenemos que hacer. Eso es lo que respetuosamente, le recomiendo a quienes integran la mesa de diálogo, que hagan. La Patria se los agradecería.
Seguiremos conversando!

